Sentada en la plaza el miércoles 16 de noviembre de 2005 escribí esto:
""Siento que no es suficiente, que tengo lo que quiero pero no me alcanza, y se que tengo que esperar o cambiar. Tengo ansiedad de vivir, estoy viva, pero al final en vez de pisar tierra y ver el hoy, me voy de mambo con el mañana. Quiero que pase todo ya, porque lo que pasa no me gusta. Se que me las tengo que arreglar sola, que nadie puede saber realmente lo que me está pasando, sólo Dios lo sabe. Pero ni siquiera tengo ganas de arrodillarme a orar, ni de mirar al cielo clamando paz. El está bien, yo no se si estoy. Hay algo que está mal, yo soy yo, por lo que soy cuando estoy sin él, y en su ausencia física no encuentro nada que me llame la atención, ni que me de más ansias de las que me da saber cuando voy a estar con él otra vez. Me muevo por la ira que me da saber que vive sin mí, que no soy imprescindible en su vida como él en la mía. No consigo llenarme con el amor que me da. Dice que me ama y le creo, pero no me acostumbro a su forma de amar. Tal vez si dijese que no me ama le creería, por las cosas que hace, porque no me demuestra todo lo que siente, si es que realmente lo siente. No me alcanza su amor, no lo quiero por partes, no lo quiero de a puchitos, lo quiero todo, sin compartirlo, todo el tiempo. Tengo que vivir sin él, aprender y obligarme a no buscarlo, a ocupar mi mente en algo que me de más satisfacción, algo que responda a lo que yo haga, algo que retribuya mi esfuerzo, que de resultado.
Siento que antes yo lograba su atención, se preocupaba y me atendía más. Antes cuando faltaba descubrir el sabor del amor, cuando no hacíamos el amor. Ahí me buscaba más. Me mimaba, se fijaba en mí cuando estábamos juntos, me daba bola cuando me sentaba a su lado. Ahora todo es más importante que yo, siempre tiene algo más importante para hacer, aunque eso sea dormir. El cree que el saber que lo amo y que nos amamos es suficiente, y no es así. Está demasiado confiado y por eso no hace nada, o no está confiado, simplemente no le interesa, le da igual. Y yo, como una boluda lo sigo buscando, le escribo cosas, le regalo tarjetas, lo busco de la escuela, me voy a su casa, lo mimo, le pido más, lo invito a salir. Le digo que estoy mal y me dice que se tiene que ir a la casa porque mañana trabaja. Así no va, la cosa no es así, le exijo para no cambiarlo, y nada. Soy una reverenda boluda.""
Pasó un mes que no escribí, que deje de hacer mis ejercitaciones y que volví a hacer las mismas boludeces, y por boluda, ese día, nos peleamos. Hoy "cumplimos" un mes más y no tuve señal de amor de su parte. Me pasé el día con la esperanza latente de verlo, de que aparezca, y si yo no lo llamaba, el no lo iba a hacer. Está bien, tenía que estudiar porque tenía parcial, pero a la noche cuando salía podía haber pasado por casa, o desde su casa me podía haber mandado un mensaje, pero no. El es así, yo lo tengo que aceptar así pero el no me puede aceptar a mi, ¿Por qué? ¿quién dice que tienen que ser así las cosas? No debería ser así.
La verdad es que a lo último, ya una vez resignada, prendí un cigarrillo, me importó tres carajos si venía o no, y disfruté de la compañía de otros chicos. Realmente no lo extraño, es más, creo que si hubiese venido me hubiese puesto mal, porque me pasan cosas todavía, pero se que ya no es lo mismo. Y él también se hubiese sentido mal. Parece que no vamos a poder ser amigos como pensaba, porque muy en el fondo me sigue doliendo su ausencia y, aún más, su despreocupación y predisposición para hablar y arreglar las cosas. Detesto y me da mucha bronca que no haga nada, que a pesar de su trabajo y de su estudio no se tome un tiempo para mí, que no sólo se preocupe por el bienestar de su familia sino por el bienestar de la relación. La verdad es que me quiero poner firme y no sólo exigirle o darle un ultimátum, sino decirle que me cansé de él, de su forma tan pobre de amar, de no hacer nada para que la relación avance, crezca y de frutos. Ya sé que suena a Susanita, pero no me quiero casar ni tener hijos, quiero disfrutarlo más tiempo o lo que es mejor, durante la noche, cuando llegamos de nuestras ocupaciones, poder acostarme a su lado y descansar entre sus brazos.
El dice que le exijo mucho, y por un lado lo entiendo porque se preocupa por su futuro, así como yo debería preocuparme por el mío, pero creo que si me ama y quisiera realmente estar conmigo por el resto de su vida, ya se estaría poniendo las pilas para construir un futuro juntos y no cada uno por su lado. Eso es lo que pienso aunque el mundo entero me diga que soy una egoísta, que él es el mejor chico, que es responsable, que me ama, que yo no debería pensar como pienso. Me tienen podrida con eso de que le exijo mucho y de que él tiene razón en todo, él es más egoísta que yo. Como le dije a él, hice mucho para que la relación funcione y me duele en el alma saber que la persona por quien daría la vida no da nada ni hace nada para que la relación funcione o se arregle. Que dejé muchas cosas para que podamos estar juntos y me banqué mucho también. Y se que el también necesita cosas, pero si nunca me dice lo que necesita nunca lo voy a saber, si no me dice que quiere, que le molesta, que le preocupa, que espera de mi. Dice que yo me tengo que dar cuenta sola de las cosas, pero si ni él se da cuenta de las cosas que yo necesito!!!
¿Te das cuenta ahora?, soy una boluda al estar detrás de una persona que no tiene la sensibilidad de darte un abrazo cuando estás mal, que dice que te ama pero cuando se levanta cruzado te tenés que aguantar lo que se venga.
Por otro lado tengo que pensar que yo también puedo estar siendo insensible con él, si, me parece que yo tampoco supe ver sus necesidades, por eso quería que me las diga así como yo se las dije.
Nos fuimos al carajo. Ninguno de los dos sabe como manejar la situación, él está podrido de mis reproches, y yo podrida de que no me los responda. Me parece que aunque tenga o no la culpa podría hacerme ver las cosas, pero no tiene paciencia conmigo, no quiere hablar. Y cuando yo quiero hablar con él, el nene se hace el rogado.
Y no puedo entender por qué si lo amo tanto y el me ama, no podamos arreglar las cosas.
Me duele mucho su ausencia, su frialdad, su orgullo. No lo entiendo, si me cantaba el tema que ahora estoy escuchando (Wonderwall – Oasis). Dice que no cree que nadie sienta lo que el siente por mí en estos momentos, que soy su cosa maravillosa, que voy a ser la única.
Lo amo, y me está matando. Me mata saber que estábamos bien y que por no aguantar mis rayes, mis impulsos, hoy tengamos que estar así, por nada, porque un día nos levantamos de mal humor los dos y nos cruzamos. Y ninguno supo poner freno a los hechos. Ese día tendría que haberme ido a mi casa. Es tarde para arrepentirse, ya lo hicimos, no podemos volver el tiempo atrás.
Quiero estar con él, pero si no quiere estar conmigo, no lo puedo obligar, ya no voy a correr atrás de él, si me ama como dice ya va a venir, no lo tengo que esperar, la vida continúa, y de paso, si viene, me voy a poner contenta.
El sabe que yo lo amo demasiado, así que cuando me extrañe y se acuerde que lo amo y que lo espero, va a volver. Tengo que estar tranquila y seguir recuperándome de este amor loco, loco amor, hasta que vuelva.